Fredy Najera contará con Policías y narcotraficantes como testigos en su juicio.

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TEGUCIGALPA, HONDURAS.- El narcotraficante hondureño Devis Leonel Rivera Maradiaga, principal cabecilla de la banda de Los Cachiros, será uno de los testigos claves en el juicio que se le sigue en Estados Unidos por tráfico de cocaína al diputado del Partido Liberal, Fredy Renán Nájera.

Rivera Maradiaga expondrá durante el debate, que iniciará el 10 de diciembre en Nueva York, cómo Nájera se alió con Los Cachiros y otros narcotraficantes mientras actuaba como diputado del Congreso Nacional por el departamento de Olancho.

“El gobierno espera ofrecer durante el juicio el testimonio de al menos cinco testigos colaboradores, entre ellos, Devis Rivera Maradiaga, ex cabecilla de Los Cachiros, él explicará que comenzaron a traficar en aproximadamente 2008, Los Cachiros ayudaron a transportar cocaína para Sergio Mejía Duarte y Juan Ramón Matta Waldurraga, droga que llegó a Honduras en las pistas de aterrizaje de Olancho controladas por Fredy Nájera”, indican documentos de la justicia de Estados Unidos a los que tuvo acceso EL HERALDO.

El cachiro, además, testificará cómo se confabularon otros narcotraficantes y Nájera para planificar la muerte del zar antidrogas Julián Arístides González.

En 2009, ellos estaban preocupados por el hecho de que el jefe de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, Julián Arístides González, los iba a investigar.

Rivera Maradiaga comunicó sus preocupaciones a Fredy Nájera, Mejía Duarte, El Negro Lobo y Matta Waldurraga. Durante esas comunicaciones, el grupo decidió asesinar a Arístides González.

Los narcotraficantes reunieron fondos y pagaron entre 200,000 y 300,000 dólares (entre 4.8 y 7.2 millones de lempiras) a miembros de la Policía Nacional de Honduras para que coordinan el atroz crimen, señalan los documentos.

El 8 de diciembre de 2009, el general González fue asesinado en las cercanías del barrio Guanacaste por motociclistas.

Además, la fiscalía de Nueva York espera que Rivera Maradiaga testifique “sobre el control ejercido por su estructura criminal en el departamento de Colón y sobre la protección que obtuvo por pago de sobornos a dos congresistas en representación de Colón: Midence Oquelí Martínez Turcios, del Partido Liberal, y Óscar Nájera, del Partido Nacional”, establecen los documentos a los que accedió EL HERALDO.

Policías
Otro testigo en el juicio de Nájera será un exagente de la Policía Nacional  Identificado como “CW-1”, que ayudará a describir la manera en que el acusado controlaba el área de San Esteban, Olancho.

El gobierno de Estados Unidos prevé que CW-1 testificará que fue asignado como oficial de policía de más alto rango en San Esteban en aproximadamente 2009, y aceptó sobornos a cambio de seguir las instrucciones para violentar la ley, además, para conceder acceso sin restricciones a un importante centro de envío comercial en Puerto Cortés”, indican los documentos.

El exagente policial indicará a los jueces que Nájera le instruyó asesinar a una persona en San Esteban mientras fungía como jefe policial en esa localidad, sin embargo, él se negó.

Para los fiscales estadounidenses es crucial el testimonio que ofrecerá el testigo CC-1, que es otro exoficial de la Policía Nacional que estuvo asignado a la posta policial de San Esteban, que explicará a los jueces los roles del acusado mientras participó en la conspiración.

El poder político fue crucial para el éxito del grupo porque le permitió tomar medidas de este tipo sobornando a miembros de la Policía Nacional de Honduras, como CW-1, para asegurar que la cocaína pueda llegar a Honduras por vía aérea y marítima sin interdicción, ante una situación cada vez más hostil, explica el documento.

Mientras que otro testigo identificado como “CW-2” testificará sobre el envío de diez toneladas de cocaína a través de Puerto Cortés como resultado de la asistencia de Fabio Lobo, también recluido en Estados Unidos por traficar con drogas.

Grabaciones
Durante el debate los jueces evacuarán una serie de grabaciones secretas hechas por Rivera Maradiaga al empresario Yankel Rosenthal, Carlos El Negro Lobo y Matta Waldurraga que fueron admitidas en su totalidad.

“En enero de 2014, Rivera Maradiaga grabó una reunión entre el acusado, Matta Waldurraga, el congresista Midence Oquelí Martínez Turcios (bajo custodia de Estados Unidos) y otros traficantes de drogas. Ambas reuniones reflejan los esfuerzos del acusado y los cómplices para acceder y obtener el apoyo de otros políticos y agentes hondureños de alto nivel”.

“Las declaraciones de noviembre de 2013 de Yankel Rosenthal, Matta Waldurraga y Carlos Lobo reflejan esfuerzos similares en pro de la misma conspiración para obtener el poder político que podría ser utilizado para proteger y promover la continua labor del grupo actividades de narcotráfico”, establece el documento.

Las investigaciones de Estados Unidos indican que Nájera comenzó a traficar cocaína hace diez años, cuando coordinó el recibimiento de una carga de cocaína que venía vía aérea desde Suramérica y confió en un grupo central de socios para ayudar a llevar a cabo estas actividades en Olancho, incluido un pariente llamado Rosendo de Jesús Nájera Martínez, alias “Rufino”.

Nájera es acusado de distribuir e importar al menos 20 toneladas métricas de cocaína a Estados Unidos.

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